APÓCRIFO DE TIAGO
Gnosticismo – BIBLIOTECA DE Nag Hammadi — O APÓCRIFO DE TIAGO OU LIVRO SECRETO DE TIAGO
Códice I: THE APOCRYPHON OF JAMES
Robinson
Obra pseudônima traduzida do grego para o cóptico, que se apresenta como uma carta escrita por Tiago, irmão do Senhor, dirigida a um desconhecido (nome ilegível no manuscrito), mas que se supõe ser Cerinthus, um mestre heterodoxo do Cristianismo Primitivo. A carta é dirigida aos poucos eleitos, e introduz uma escrita secreta (apócrifa), que assim dá o título à obra.
O apócrifo relata uma aparição de Cristo 550 dias após a ressurreição, levando Pedro e Tiago para “realizá-los”; dando-se assim em uma série de discursos, seu ensinamento final e definitivo, até então só pronunciado em “parábolas”.
O apócrifo apresenta a missão de Jesus, descendo para a salvação dos “amados” de Deus, e convidando-os para ascenderem para o lugar de onde veio. Alerta para a necessidade de esforço e zelo, e cuidados para não se perder, exortando em grande parte ao martírio (embora esta parte pelo estilo diferentes sugira uma interpolação). James Robinson
Bazán
Otro manuscrito del Codex Jung, el Apócrifo de Santiago tiene también la forma literaria de una epístola. En él hay diversas referencias evangélicas y sobresale el carácter esotérico de la misiva (1,8-32). Se trata de la ensenanza que el Salvador impartió después de la resurrección, en privado, a Pedro y Santiago (2,30-40); ésta versa sobre la recuperación de la plenitud o perfección que es crecimiento espiritual y debilitamiento de lo racional en cuanto anímico (4,18-22). Por lo tanto, la verdadera Vida, una vez percibida, hace que el que tiene conciencia de ella, no tema al dolor ni a la muerte, al igual que sucedió con el Salvador (5, 20-35). Se insta, incluso, a adelantar al Salvador (7, 12-15). El plano más alto le corresponde a la fe y de ella derivan la caridad y las obras. La fe es conocimiento y ella indica la conducta que se debe seguir ante los magistrados (Arcontes) como lo ha hecho el logos (8,10-39). El Logos ha descendido, él es el Hijo, y el Padre no tiene necesidad de él ni de los demás (9, 2-17). Se enuncia, de este modo, una frase clave, como es la siguiente: “Escuchad la Palabra (logos), dejaos invadir (filo:noein) por el conocimiento (gnosis), amad la Vida, y nadie os perseguirá ni os oprimirá, salvo vosotros mismos” (9, 18-23). Lo dicho queda ratificado un poco más adelante (11, 4-17) donde la autêntica libertad del espíritu supera la necesidad del Intercesor y de la gracia. Se censuran los antropomorfismos anímicos que se proyectan sobre Dios (11,30-36), se subraya una antropologia tripartita (11,36-37—12,1-13) y se anima a ser desinteresados como inexistentes, pues tal es el reino de los cielos (13, 14-25). Se recibe la Vida por la fe y el conocimiento y al que tal alcanza ni el Padre le puede excluir del Reino (14, 8-19). Después de tal predicación y de la derrota de las jerarquias inferiores, Pedro y Santiago asisten espiritualmente (por el nous) a la entrada del Salvador en los cielos del Padre, pero sin series posible ir más alto (15, 9-25). Acto seguido se facilita a los demás discípulos la revelación que los desilusiona un poco. Para su beneficio se los dispersa. Santiago, por su parte, se va a Jerusalén, y desde allí escribe al destinatário de la carta, con el objetivo de que éste alcance una fe poderosa y que sea tal que supere la de él mismo. Francisco García Bazán: Excertos de GNOSIS)
