Ferramentas do usuário

Ferramentas do site


gnosticismo:orbe:aocg:cristologia-viagem-ao-mundo:start

Diferenças

Aqui você vê as diferenças entre duas revisões dessa página.

Link para esta página de comparações

Ambos lados da revisão anteriorRevisão anterior
gnosticismo:orbe:aocg:cristologia-viagem-ao-mundo:start [10/01/2026 15:57] mccastrognosticismo:orbe:aocg:cristologia-viagem-ao-mundo:start [11/01/2026 06:14] (atual) – edição externa 127.0.0.1
Linha 1: Linha 1:
 ===== CRISTOLOGIA VIAGEM AO MUNDO ===== ===== CRISTOLOGIA VIAGEM AO MUNDO =====
-Antonio [[gnosticismo:orbe:start|Orbe]] — Cristologia Gnóstica+Antonio Orbe — Cristologia Gnóstica
 === Capítulo 7.—Viagem ao mundo === === Capítulo 7.—Viagem ao mundo ===
-- 1. Pude baixar o [[estudos:ernst-benz:pai:start|Pai]]?+- 1. Pude baixar o Pai?
 - 2. Descida por assunção de formas - 2. Descida por assunção de formas
-- 3. Hermes ou [[philokalia:philokalia-termos:logos:start|logos]]+- 3. Hermes ou logos
 - 4. Sentido da clandestinidade - 4. Sentido da clandestinidade
 - 5. O incógnito por semelhança - 5. O incógnito por semelhança
 - 6. Reflexões finais - 6. Reflexões finais
 ---- ----
-El viaje a través de los cielos, entre el supremo y la tierra, o viceversa, ha interesado mucho a los críticos del [[gnosticismo:start|Gnosticismo]] cristiano, incluso hasta la exageración.+El viaje a través de los cielos, entre el supremo y la tierra, o viceversa, ha interesado mucho a los críticos del Gnosticismo cristiano, incluso hasta la exageración.
  
 En su aplicación al alma fue bonitamente estudiado por W. Bousset, J. Kroll y otros. Es clásico un lugar de los naasenos, inspirado en el Evangelio de los Egipcios: En su aplicación al alma fue bonitamente estudiado por W. Bousset, J. Kroll y otros. Es clásico un lugar de los naasenos, inspirado en el Evangelio de los Egipcios:
  
-Preguntan, pues, a su vez, qué es el alma y de dónde y de qué naturaleza es... Lo inquieren no a partir de las Escrituras, sino aun esto, a partir de las (doctrinas?, autores?) místicas. Dicen que el alma es muy difícil de hallar y de concebir, porque no permanece siempre en la misma figura y forma; ni en una pasión, de suerte que la exprese uno por imagen o la comprenda por esencia. Estas abigarradas formas las tienen (los naasenos) descritas en el apellidado Evangelio según los Egipcios. ([[ate-agostinho:hipolito:start|Hipólito]], Refutatio)+Preguntan, pues, a su vez, qué es el alma y de dónde y de qué naturaleza es... Lo inquieren no a partir de las Escrituras, sino aun esto, a partir de las (doctrinas?, autores?) místicas. Dicen que el alma es muy difícil de hallar y de concebir, porque no permanece siempre en la misma figura y forma; ni en una pasión, de suerte que la exprese uno por imagen o la comprenda por esencia. Estas abigarradas formas las tienen (los naasenos) descritas en el apellidado Evangelio según los Egipcios. (Hipólito, Refutatio)
  
-Algunos críticos abordaron el tema con referencia al viaje del Salvador, del cielo a la tierra, y al revés ([[estudos:danielou:start|Jean Daniélou]]. Inútil repetir.+Algunos críticos abordaron el tema con referencia al viaje del Salvador, del cielo a la tierra, y al revés (Jean Daniélou. Inútil repetir.
  
-Todos, gnósticos y eclesiásticos, arrancaban de una concepción común del universo con siete u ocho cielos. Así el Testamento de los doce patriarcas, la Ascensión de Isaías; probablemente, el Apocalipsis griego de Baruc y el de Sofonías, el autor del Diálogo de Jasón y Papisco (según testimonio de Máximo Confesor), el propio Ireneo, tan poco partidario de la Ogdóada y Hebdómada valentinianas. [[ate-agostinho:origenes:start|Orígenes]], receloso, en polémica con Celso ([[ate-agostinho:origenes:contra-celso:encarnacao:contra-celso-vi-21:start|Contra Celso VI 21]] e 23), para los siete cielos o esferas planetarios por su empleo entre gnósticos, y partidario, más bien, de los tres cielos, mostrábase poco adverso al número septenario en su primera época (De Principiis). Nada se diga de Clemente Alejandrino.+Todos, gnósticos y eclesiásticos, arrancaban de una concepción común del universo con siete u ocho cielos. Así el Testamento de los doce patriarcas, la Ascensión de Isaías; probablemente, el Apocalipsis griego de Baruc y el de Sofonías, el autor del Diálogo de Jasón y Papisco (según testimonio de Máximo Confesor), el propio Ireneo, tan poco partidario de la Ogdóada y Hebdómada valentinianas. Orígenes, receloso, en polémica con Celso (Contra Celso VI 21 e 23), para los siete cielos o esferas planetarios por su empleo entre gnósticos, y partidario, más bien, de los tres cielos, mostrábase poco adverso al número septenario en su primera época (De Principiis). Nada se diga de Clemente Alejandrino.
  
 El descenso concebíase, por tanto, a través de los ocho o siete cielos. Pero fuesen ocho o sólo tres, el problema era fundamentalmente igual. El descenso concebíase, por tanto, a través de los ocho o siete cielos. Pero fuesen ocho o sólo tres, el problema era fundamentalmente igual.
Linha 23: Linha 23:
 El viaje esconde su filosofía. A ningún sectario se le ocurrió atribuírselo al Padre o Dios supremo. Se lo asignaron siempre al Hijo, al Logos. La razón la explica por su cuenta Orígenes en polémica con Celso. El viaje esconde su filosofía. A ningún sectario se le ocurrió atribuírselo al Padre o Dios supremo. Se lo asignaron siempre al Hijo, al Logos. La razón la explica por su cuenta Orígenes en polémica con Celso.
  
-El nobilísimo Celso se fue a inspirar no sé dónde para dificultarnos como si dijésemos que «el propio Dios Padre) en persona baja a los hombres». De donde concluye que «abandona su trono». Ignora, en efecto, la virtud de Dios y cómo «el espíritu del Señor llenó la tierra y lo que mantiene unido a todas las cosas posee la ciencia de cuanto profiere» (Sap 1,7). Incapaz de comprender aquello (Ier 23,24): «¿No lleno yo el cielo y la tierra?, dice el Señor», y de ver que, según la doctrina de los cristianos, todos (Act 17,28) «vivimos y nos movemos y estamos en El», como enseñaba también Pablo en el discurso a los atenienses. Aun cuando el Dueño del universo descienda con Jesús, virtud suya propia, a la vida (terrena) de los hombres; y aunque el Logos «que estaba en el principio» (cf. lo l,ls) — también él dios — venga a nosotros, no pierde su trono ni deja su asiento como quien deja un espacio libre y ocupa otro que no poseía antes. La virtud y divinidad de Dios viene a morar por medio del que quiere y en quien halla espacio, sin mudar sitio ni dejar vacío un puesto por llenar otro. Al decir, en efecto, que abandona (uno) y llena otro, no lo explicamos en sentido espacial¡6. Así también solemos decir que el alma del necio y derramado en el vicio está desamparada de Dios, mientras la del que desea vivir según virtud y progresa y vive ya según ella, está llena o participa del [[biblia:figuras:divindade:divino:start|Divino]] Espíritu. Ninguna necesidad, pues, hay de que, para el descenso de [[biblia:figuras:nt-personagens:cristo:start|Cristo]] o para la conversión de Dios hacia los hombres, se abandone un asiento más alto y se cambien las cosas terrenas, como cree Celso al decir: «Porque, si vas a cambiar una sola de las cosas de acá por mínima que sea, todas rodarán trastornadas» ([[ate-agostinho:origenes:contra-celso:encarnacao:contra-celso-iv-5:start|Contra Celso IV 5]]).+El nobilísimo Celso se fue a inspirar no sé dónde para dificultarnos como si dijésemos que «el propio Dios Padre) en persona baja a los hombres». De donde concluye que «abandona su trono». Ignora, en efecto, la virtud de Dios y cómo «el espíritu del Señor llenó la tierra y lo que mantiene unido a todas las cosas posee la ciencia de cuanto profiere» (Sap 1,7). Incapaz de comprender aquello (Ier 23,24): «¿No lleno yo el cielo y la tierra?, dice el Señor», y de ver que, según la doctrina de los cristianos, todos (Act 17,28) «vivimos y nos movemos y estamos en El», como enseñaba también Pablo en el discurso a los atenienses. Aun cuando el Dueño del universo descienda con Jesús, virtud suya propia, a la vida (terrena) de los hombres; y aunque el Logos «que estaba en el principio» (cf. lo l,ls) — también él dios — venga a nosotros, no pierde su trono ni deja su asiento como quien deja un espacio libre y ocupa otro que no poseía antes. La virtud y divinidad de Dios viene a morar por medio del que quiere y en quien halla espacio, sin mudar sitio ni dejar vacío un puesto por llenar otro. Al decir, en efecto, que abandona (uno) y llena otro, no lo explicamos en sentido espacial¡6. Así también solemos decir que el alma del necio y derramado en el vicio está desamparada de Dios, mientras la del que desea vivir según virtud y progresa y vive ya según ella, está llena o participa del Divino Espíritu. Ninguna necesidad, pues, hay de que, para el descenso de Cristo o para la conversión de Dios hacia los hombres, se abandone un asiento más alto y se cambien las cosas terrenas, como cree Celso al decir: «Porque, si vas a cambiar una sola de las cosas de acá por mínima que sea, todas rodarán trastornadas» (Contra Celso IV 5).
  
 Celso pone reparos al descenso de Dios a los hombres. Discurre a base de dos premisas igualmente falsas: a) no hay en Dios distinción entre el Padre (que no se hace hombre) y el Logos, hecho hombre. Negado el descenso del Dios ignoto al mundo para hacerse hombre, queda ipso facto denegado cualquier otro descenso divino; Celso pone reparos al descenso de Dios a los hombres. Discurre a base de dos premisas igualmente falsas: a) no hay en Dios distinción entre el Padre (que no se hace hombre) y el Logos, hecho hombre. Negado el descenso del Dios ignoto al mundo para hacerse hombre, queda ipso facto denegado cualquier otro descenso divino;
/home/mccastro/public_html/cristologia/data/pages/gnosticismo/orbe/aocg/cristologia-viagem-ao-mundo/start.txt · Última modificação: por 127.0.0.1

Exceto onde for informado ao contrário, o conteúdo neste wiki está sob a seguinte licença: Public Domain
Public Domain Donate Powered by PHP Valid HTML5 Valid CSS Driven by DokuWiki