User Tools

Site Tools


estudos:nicoll:interioridade:start

Differences

This shows you the differences between two versions of the page.

Link to this comparison view

Both sides previous revisionPrevious revision
estudos:nicoll:interioridade:start [10/01/2026 15:51] mccastroestudos:nicoll:interioridade:start [11/01/2026 06:14] (current) – external edit 127.0.0.1
Line 1: Line 1:
 ===== INTERIORIDADE ===== ===== INTERIORIDADE =====
-Interior-Exterior — [[estudos:nicoll:interioridade:start|Interioridade]]+Interior-Exterior — Interioridade
  
 <tabbox Henry Corbin> <tabbox Henry Corbin>
Line 6: Line 6:
  
 <tabbox Aba> <tabbox Aba>
-[[estudos:nicoll:start|Maurice Nicoll]]"]+Maurice Nicoll"]
 Eckhart dice que cometemos una falta al ver a Dios en lo que yace fuera de nosotros. Dios no es materia de pruebas sensorias o de una demostración colectiva. Dios no es el prodigioso y terrible torbellino, ni el terremoto, ni el fuego. Mientras mantengamos semejante punto de vista, mantendremos un freno dentro de nosotros mismos, y no podremos entender algo que es de una tremenda importancia. ¿Por qué ha de ser esto así? Por lo visto, no podemos comenzar partiendo de las pruebas externas, desde el lado fenoménico, no podemos, por los sentidos, llegar a un 'lugar' de entendimiento; pero nos demos o no cuenta de ello nuestra mente sensual está siempre tratando de hacerlo. 'Ahí donde la criatura termina, ahí comienza Dios'. Eckhart dice que toda liberadora verdad interior, toda visión que precisemos, aparte de los hechos y de las verdades externas de las cosas, es algo 'innato en nosotros'. Es un asunto interno, y, primero, tenemos que darnos cuenta de que está en nosotros mismos. Sin embargo, esto es mucho más difícil de entender de lo que ordinariamente imaginamos, pues nacemos y nos nutrimos en la sensación; así, no podemos dejar de pensar en términos sensuales. La sensación —lo sensorio— es nuestra madre. Es muy difícil sobreponerse a ella. Nuestro incesto con la materia es universal. Para nosotros, la prueba más importante y convincente yace siempre fuera, en los sentidos. Y vemos nuestra salvación en aquella clase de verdad; por lo tanto, la vemos en algún gran descubrimiento, en algún hecho. No podemos entender el significado psicológico de una declaración como ésta: "Porque en esperanza somos salvos; más la esperanza que se ve no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo?" (Romanos, 8-24) [ Eckhart dice que cometemos una falta al ver a Dios en lo que yace fuera de nosotros. Dios no es materia de pruebas sensorias o de una demostración colectiva. Dios no es el prodigioso y terrible torbellino, ni el terremoto, ni el fuego. Mientras mantengamos semejante punto de vista, mantendremos un freno dentro de nosotros mismos, y no podremos entender algo que es de una tremenda importancia. ¿Por qué ha de ser esto así? Por lo visto, no podemos comenzar partiendo de las pruebas externas, desde el lado fenoménico, no podemos, por los sentidos, llegar a un 'lugar' de entendimiento; pero nos demos o no cuenta de ello nuestra mente sensual está siempre tratando de hacerlo. 'Ahí donde la criatura termina, ahí comienza Dios'. Eckhart dice que toda liberadora verdad interior, toda visión que precisemos, aparte de los hechos y de las verdades externas de las cosas, es algo 'innato en nosotros'. Es un asunto interno, y, primero, tenemos que darnos cuenta de que está en nosotros mismos. Sin embargo, esto es mucho más difícil de entender de lo que ordinariamente imaginamos, pues nacemos y nos nutrimos en la sensación; así, no podemos dejar de pensar en términos sensuales. La sensación —lo sensorio— es nuestra madre. Es muy difícil sobreponerse a ella. Nuestro incesto con la materia es universal. Para nosotros, la prueba más importante y convincente yace siempre fuera, en los sentidos. Y vemos nuestra salvación en aquella clase de verdad; por lo tanto, la vemos en algún gran descubrimiento, en algún hecho. No podemos entender el significado psicológico de una declaración como ésta: "Porque en esperanza somos salvos; más la esperanza que se ve no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo?" (Romanos, 8-24) [
  
/home/mccastro/public_html/cristologia/data/attic/estudos/nicoll/interioridade/start.1768078312.txt.gz · Last modified: by mccastro